Sin duda alguna, la industria del automotor no atraviesa su mejor momento, la pandemia cambió al mercado y los suministros electrónicos para sus vehículos se vieron competidos también con las empresas de tecnología, todo esto mientras los principales lugares de producción de componentes se encontraban frenados por la crisis sanitaria.

Estos, entre otros factores, han puesto a las agencias de automóviles en una posición complicada para mantener el abasto de vehículos, lo que ha empujado al mercado de la compra y venta de autos usados, haciendo que los precios de este sector vayan en aumento.

Si tú estás pensando en adquirir un auto usado y no quieres hacer una mala inversión con tu dinero, te dejamos una guía de lo que debes revisar antes de comprar el vehículo:

Checa el estado de la carrocería

De la vista nace el amor, y lo primero que vemos de un vehículo que deseamos adquirir es su exterior, por eso es importante prestar atención y revisarlo desde diferentes ángulos, estas son algunas preguntas que debes considerar: ¿la pintura tuvo un mantenimiento adecuado o presenta algún acabado rugoso o raspado?, ¿se aprecia algún tipo de abolladura o curvatura en los paneles? y si el auto tiene más de 10 años, ¿hay señales de corrosión?



El interior sí importa

Hacer una revisión en la parte interna del carro es muy importante, ya que nos puede dar una idea de cómo fue la vida que tuvo el vehículo antes de llegar a tus manos. Un interior limpio nos indica que el vehículo tuvo buenos cuidados, por el lado estético observa los asientos y busca que no tengan manchas o decoloraciones, el interior también guarda muchos olores, busca que tenga un olor fresco, sin quemaduras de cigarros, por ejemplo.

Del lado mecánico te recomendamos darle una inspección a: los pedales, su desgaste nos puede indicar si el auto ha tenido un uso rudo; los cinturones de seguridad, el volante y el tablero nos pueden dar indicios sobre si el vehículo sufrió algún accidente antes de ser puesto en venta, ¿el cinturón de seguridad está flácido?, ¿hay parches en volante o tablero?, si la respuesta es afirmativa, puede ser seña de que tuvo un accidente y que incluso las bolsas de aire se usaron y no fueron reemplazadas adecuadamente.



¡Condúcelo!

Y no una prueba de manejo corta para ser si te gusta o no, tiene que durar lo suficiente para que analices a detalle todos esos ruidos o fallas mecánicas que se presentan y que podrían significar reparaciones, que quizá excedan al presupuesto que tienes considerado invertir para tu vehículo usado.

Durante el recorriendo, te remendamos que no utilices este tiempo para probar la radio o los sistemas de sonido, conduce sin estos distractores que podrían quitar tu atención de ruidos en el motor o cualquier otra cosa que escuche fuera de lugar.  La prueba debe durar mínimo hasta que el aceite lubricante y el anticongelante realicen su trabajo, si no funcionan adecuadamente y el motor se calienta, es algo negativo.



Inspecciona la parte mecánica

La parte más importante y que, seguramente, será determinante para que adquieras o no un auto usado es su funcionamiento y las fallas mecánicas con las que cuente.

Que el auto no esté descuadrado, que no tenga fugas o goteras debajo de la carrocería, que la bahía de las ruedas se encuentre en buen estado son solo algunos puntos a considerar, sin embargo, algunas veces los vendedores pueden disfrazar los problemas de los vehículos con arreglos superficiales que luego podrían darte un gran dolor de cabeza por el dinero y el tiempo que tendrás que invertir para costearlo, sin contar con el riesgo a tu seguridad, en este punto te recomendamos que cuando tengas interés por un vehículo lo lleves a revisar con expertos para que te den una evaluación sobre el vehículo, recuerda que en Schettino realizamos el diagnóstico y la cotización de tus servicios completamente gratis.



El Kilometraje y el papeleo en orden

Un detalle que no puedes pasar por alto es el kilometraje, esto se debe a que puede ser alterado por los vendedores con el propósito de hacer al vehículo más costoso y sacar mayor ventaja, sin embargo, para ti puede suponer un problema debido a que el manteamiento que realices del vehículo no será en forma según las indicaciones del fabricante, y además podría dejarte sin la garantía, por ejemplo: Kia ofrece una garantía de cinco años o 100,000 kilómetros, lo que ocurra primero, valida incluso si el vehículo cambia de dueño, pero al alterar el kilometraje esto se pierde.

Y una cuestión menos técnica, pero igual de importante, es el papeleo del automóvil, asegúrate de que todos sus documentos estén completos y en regla, para realizar: comprobantes de pago de las últimas cinco tenencias, factura del auto, tarjeta de circulación vigente, el último talón de verificación, la factura original, y si cuenta con comprobantes de los servicios que han realizado al vehículo es un punto extra; no olvides verificar a detalle porque estos papeles serán necesarios para realizar el trámite de cambio de propietario.