“¿Cuándo arreglarán estos baches?”, es una pregunta que ronda por la cabeza de las y los conductores en diferentes lugares alrededor del mundo, sobre todo durante la época de lluvias, cuando la problemática de baches se agrava si no se atiende de manera previa.

Estas imperfecciones que constantemente tratamos de esquivar y que incluso tenemos memorizadas en nuestras rutas habituales pueden provocar varios daños en diferentes partes de nuestro automóvil. En este artículo de té decimos 5 averías que los baches pueden provocar a tu vehículo.


Revisa tus neumáticos.

Sin duda el punto de mayor vulnerabilidad para tu automóvil son los neumáticos; bultos en la pared lateral, separación de la banda de rodadura o pinchaduras son algunas de las afectaciones que podría obligar a la sustitución del neumático.

En caso de que sufras un daño por causa de estos huecos puedes levantar una queja con las autoridades de tu ciudad, puesto que la mayoría de los gobiernos municipales de la República Mexicana tienen la disposición de pagar por las averías, sin embargo, tendrías que prepararte para algo de trámites burocráticos, ¿te interesa? Aquí te explicamos cómo hacerlo.   

Las llantas también se dañan


El pasar de manera descuidada o con gran velocidad sobre un bache puede provocar daños en las llantas como abolladuras, torceduras, agrietamiento o fisuras, ¿las consecuencias?, podría evitar que la rueda forme un sello hermético con el neumático o que la llanta no ruede como normalmente lo haría.

Otro problema que se puede originar es que la alineación del vehículo sea afectada por algún golpe fuerte en un bache que sacuda el sistema de dirección. Puedes percatarte de este daño cuando tu coche oscile hacia un lado o el otro, o cuando la dirección no responde como normalmente lo hacía.

Se acorta la vida de tu suspensión y tus amortiguadores


El impacto que se genera cuando atravesamos por un bache se desplaza a través de los neumáticos hasta los componentes del sistema de dirección y suspensión, que incluye amortiguadores, muelles, rótulas de dirección, brazos de control; por mencionar algunas; causando un desgaste en el sistema de dirección y suspensión.

Aunque las consecuencias de estos impactos no se logren visualizar fácilmente, hay señales a las que podemos poner atención como: el coche oscila en una dirección; la sensación de un manejo flojo; que exista un desgaste desigual de los neumáticos; o vibraciones y sonidos fuera de lo normal en nuestro auto.

Presta atención al chasis, la carrocería y el escape


Aunque los coches de baja altura son ideales para una mejor conducción, también es más probable que sufran daños con los baches, los efectos de estos daños pueden ser ralladuras a lo largo del chasis que provoquen óxido y fugas; o agujeros en los tubos de escape, silenciadores o convertidores catalíticos, lo cual terminaría generando mucho ruido y posiblemente una pérdida de potencia en tu vehículo. Además de esto el escape puede comenzar a expulsar contaminación, incluidos humos de escape en la cabina al interior del vehículo, algo que es potencialmente grave para tu salud.

Parabrisas rotos


El alquitrán y la gravilla que se generan cuando un bache no se repera a tiempo y los autos siguen circulando donde se encuentra, se vuelven un peligro más para las y los conductores, a quienes se les aconseja mantener una distancia prudencial entre sí, ¿la razón?, la gravilla suelta podría ser proyectada de un vehículo a otro provocando daños en el parabrisas.

Ahora que conoces algunos de los daños que los baches pueden provocar a tu automóvil, procura manejar con precaución, evitarlos, disminuir tu velocidad cuando se aproxime alguno, y si ya caíste en uno de estos huecos, recuerda que en Schettino tenemos las refacciones y el mantenimiento que tu vehículo necesita, pregunta por nuestros servicios y auxilios viales.